¿Por qué mudamos o tenemos cambios en los dientes?

A la especie humana se le refiere en términos odontológicos como difiodontes; es decir, que durante su vida desarrolla dos juegos de dentadura. 

La dentadura que conocemos como “de leche” consiste en 20 piezas que se desarrollan incluso antes del nacimiento, y aunque la edad para cambiarlos es distinta en cada persona, en promedio comienzan a caerse cuando el niño tiene aproximadamente seis años, y el periodo de cambios de dientes de leche a los definitivos puede durar varios años más. Y sólo como dato curioso cabe mencionar que los bovinos son otra especie que muda de dientes durante su etapa adulta.

Es cuando el niño cumple tres años que debe completarse el juego de 20 dientes de leche, 10 en el maxilar inferior y 10 en el superior, que tienen la función de ayudar a los dientes permanentes a brotar en sus posiciones adecuadas, ya que una acción similar a la dentadura primaria sucede con los dientes permanentes o secundarios, que mucho antes de que aparezcan están en formación bajo las encías.

Por lo general, es a partir de los seis años de edad cuando se cae el primer diente, comenzando con aquellos ubicados en el maxilar inferior. Para dar paso a la dentadura permanente, las raíces de los dientes de leche empiezan a disolverse, y lo harán de forma definitiva cuando la pieza permanente que hay debajo esté lista para brotar.

La mayoría de los dientes permanentes se forman en las inmediaciones de las raíces de los primarios. Esta fase de desarrollo de la dentadura permanente se alarga aproximadamente hasta 15 años, a medida que la mandíbula va creciendo para alcanzar la forma adulta.

Es por eso que la apariencia de los dientes permanentes en los niños parece desproporcionada, pues la dentadura secundaria es de mayor tamaño a la de leche. Asimismo, estas dimensiones hacen que las nuevas piezas no tengan espacio suficiente para colocarse correctamente, pero por lo general en el transcurso del cambio de dentadura, de la mano con el desarrollo el hueso maxilofacial, se van alineando por sí solos.

El orden en que brotan los dientes es la siguiente:

Incisivos: entre los seis y los nueve años

Primeros molares: entre los seis y 10 años

Premolares: de los 10 a los 12 años

Colmillos o caninos: 10 a 12 años

Segundos molares: de los 11 a 13 años

Terceros molares (del juicio): entre los 17 y los 21 años

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